Nuestra forma de conducir puede ser la causante de algunas averías y puede evitarnos una visita al taller prematura.

Muchas veces decimos que los perros se parecen a los dueños, o que somos lo que comemos. Pues con nuestro estilo de conducción pasa lo mismo. Según nos comportemos con nuestro vehículo podremos evitar o ser los causantes de determinadas averías o problemas en nuestro vehículo.

Problemas con el escape

Las averías en el tubo de escape suelen venir del filtro antipartículas.
El filtro antipartículas evita que la carbonilla resultante de la combustión, en los coches diésel, pase a la atmosfera.
Estas partículas (la típica carbonilla) son capturadas por el filtro y regeneradas por el mismo escape, proceso que se llama regeneración.

Gracias a este filtro antipartículas los coches no expulsan el humo negro como expulsaban hace años.
La solución es salir periódicamente a la carretera para que el sistema pueda incinerar estas partículas.

Funcionamiento del filtro antipartículas:

Desgaste en el embrague

Nuestro modo de conducción puede evitar un desgaste prematuro del embrague. El embrague es la parte del vehiculo que nos permite aprovechar la caja de cambio en coches con cambio de marchas manual.

El no pisar el pedal del embrague hasta el fondo es una de las razones por las que el embrague se puede deteriorar más rápidamente.

Otra razón, es mantener el pie izquierdo reposando en el pedal del embrague. Este hábito aunque parezca imperceptible hace que el embrague trabaje más de la cuenta. El embrague solo hay que utilizarlo cuando es necesario, es decir, para iniciar o parar la marcha y para cambiar de marcha.

Utiliza el reposa pies cuando no utilices el embrague.
Otro mal hábito es mantener el embrague pisado cuando el coche está en punto muerto, o cuando estamos en un semaforo en rojo con el coche parado pisando el embrague.

Modificando estas pautas podemos conseguir que nuestro embrague dure mucho más.

Funcionamiento del embrague de coche:

Problemas mantenimiento de vehículos

Rotura de manguitos

No utilizar anticongelante en el sistema de refrigeración del motor supone una avería a medio plazo. El anticongelante está diseñado para trabajar con temperaturas extremas (altas y bajas). Una helada en invierno puede congelar el sistema de refrigeración y la rotura de radiador y manguitos.

Rotura del radiador

Utilizar agua de grifo en el sistema de refrigeración del motor no es para nada una buena idea. En Castellón el agua tiene un nivel muy alto de cal y si la utilizamos en nuestro coche seguramente en poco tiempo tendremos que cambiar el radiador.

La mejor solución es utilizar un buen anticongelante y cumplir con las revisiones de mantenimiento en tu taller de confianza.

Funcionamiento del sistema de refrigeración en un coche:

Y como siempre, cumple con las revisiones de mantenimiento del fabricante.

En Automecánica Castillo, tu taller mecánico en Castellón para revisiones y averías de tu vehículo en Castellón.

No olvides que somos especialistas en preparación de coches para competición, rallies, y de mecánica sabemos un rato…